Ana Esther Santamaría: “Para poder preservar el elemento cultural es fundamental”


En los últimos años no paramos de escuchar tópicos del medio ambiente, cada vez encontramos nuevas iniciativas para la conservación de nuestro planeta así como una mayor concienciación de la población que poco a poco se va dando cuenta de la necesidad de preservar nuestra tierra. En este sentido, el arte es fundamental para sensibilizar a la comunidad, así nos lo deja entrever Ana Esther Santamaría en una conversación amena y fluida que ha tratado conceptos como son naturaleza, arte y medio ambiente relacionados entre sí.

Ana Esther Santamaría Fernández es Doctora en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid y Diplomada en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la ESRCBC de Madrid. Es miembro del equipo investigador de la Universidad Complutense, su investigación se centra en la relación entre arte y naturaleza y actualmente está focalizada en el análisis del arte y los elementos culturales como valores fundamentales en cuanto a la conservación y preservación de los entornos naturales.

Entrevista Ana Esther Santamaría

Como historiadora del arte, ¿qué fue lo que te motivó para unir arte y naturaleza?

Yo creo que arte y naturaleza ya de entrada va unido, cuando hablamos de naturaleza tenemos un concepto muy vago pero todos tendemos a asociarlo con un estado ideal originario al que ya nunca el hombre podría regresar, el arte siempre ha sido un puente tendido hacia la naturaleza.

En noviembre de 2015 defendiste tu tesis doctoral “El arte emboscado. El regreso al bosque en la práctica artística desde 1968”, ¿nos puedes hablar del motor que impulsó esa tesis?

La verdad es que no hubo un motor o una chispa que se me encendiera, la idea del bosque venía de los últimos años de carrera, trabajé con una artista sobre los bosques y a partir de ahí la que fue mi directora de tesis empezó a darle vueltas a la idea de trabajar sobre el bosque en el arte. Pero fue al ponerme a trabajar cuando realmente la tesis fue apareciendo, el motor de la tesis digamos que se fue alimentando sobre la marcha.

¿En que se basó principalmente tu investigación?

Trabajar con un concepto tan amplio y polisémico como es el bosque me obligó a, más que acotar, avanzar y extender todas las dimensiones que tiene el bosque. De una manera resumida pero compleja abordé el concepto del bosque desde los mitos, el lenguaje, la etimología… Más tarde asistiendo a una conferencia en 2011 me di cuenta que había un pequeño desfase, casi todos eran científicos, ingenieros, biólogos, pero nadie que tratara el bosque desde el punto de vista humanístico y yo creo que para poder conservar y preservar el elemento cultural es fundamental. Empecé a trabajar también sobre la idea de la sombra y la pérdida de la sombra, antes el bosque aparecía como un lugar a mitad de camino entre el lugar horroroso y ameno y conforme va avanzando la industrialización y conforme van desapareciendo los bosques se van idealizando y se convirtieron en una especie de sinónimo de paraíso, y sobre esa idea he trabajado en mi tesis.

En la Ponencia de las I Jornadas de Arte, Ecología y Uso Público de Espacios Naturales Protegidos reflexionaste acerca del papel del artista como protector de la naturaleza como ocurrió con el valle de Yosemite o el bosque de Fontainebleau, ¿crees que el artista tiene el mismo peso que antes a la hora de conservar los espacios naturales?

Ana Esther Santamaría

En el caso de Fontainebleau  y Yosemite hay un factor que es el turismo y la difusión de imágenes que no se recibían como se reciben hoy, en ese momento las imágenes de esos artistas se extendieron como una pólvora. A día de hoy el papel que hacían esos artistas ha venido sustituido por otras cuestiones como la publicidad que ha cogido parcelas que antes tenía el arte. También está presente el turismo como una manera de explotación del paisaje pero yo creo que el papel del artista es fundamental ya que tiene fines como educar la mirada de las personas, enseñar, canalizar la sensibilidad de la naturaleza, y eso es algo que la publicidad no llega a tener.

Acabas de hablar del turismo, ¿crees que esa domesticación del hombre ha perjudicado o beneficiado a los espacios naturales?

Pues no lo sé, ¿tú vas a la playa en verano alguna vez?

Pues ahí lo tienes, antes los tres locus horridus por naturaleza de la historia eran el mar, la montaña y el bosque, ahora las vacaciones de cualquier familia normal están enfocadas en éstas porque se vende otra imagen, eso es algo que ya no es que sea bueno o malo, es que es así. El turismo y disfrute de estos espacios ya no tiene la connotación horrible que tenían en otro tiempo, creo que tenemos que aprender a preservarlo, respetarlo y consumirlo pensando que no somos las únicas personas que estamos aquí. También has mencionado domesticar, domesticar procede del latín y significa casa, domesticar es traer a la casa, como decía Oscar Wild si la naturaleza hubiera sido una buena madre el nombre nunca habría construido una casa y los hombres vivimos en casa precisamente porque ya estamos fuera de ese estado originario, hemos perdido el estado de bestialidad, construimos para poder habitar y el arte es algo que nos permite construir lugares dentro del mundo para poder vivir.

¿Y crees que se restringirán más los accesos a determinados espacios por ese turismo de masa?

No sé muy bien cómo puede ir evolucionando, si lo acabamos comiendo todo al final habrá que poner una verja, aunque ahora hay mucha educación ambiental para que la gente aprenda, lo ideal sería aprender a respetar, consumir esa naturaleza y disfrutarla con responsabilidad.

Entrevista Ana Esther Santamaría

¿La sociedad actual está concienciada en esa conservación de la naturaleza?

Pues yo creo que sí y que no, creo que todavía queda mucho camino. Se están emprendiendo vías que pueden ser fructíferas, sobre todo al entender que tenemos que trabajar todos juntos, publicistas con artistas, con historiadores del arte, médicos, biólogos…porque los problemas que se están generando ahora en el mundo son problemas muy complejos que no se pueden abordar desde cajones específicos. Tengo esperanza de que sí vayamos a mejor.

Antes hablabas de ese estado originario de la naturaleza al que ya no podemos acceder ¿crees que muchos a muchos artistas les gustaría conocerlo?

Conocerlo yo creo que nos gustaría un poco a todos pero ya no estamos ahí. La especie humana surge enfrentada al bosque, quedan muy pocos pueblos que viven dentro de la selva sin devastar. Cuando Rousseau hablaba del estado naturaleza decía algo así como que es algo que probablemente no existió, no existe y no va a existir nunca pero de lo cual es necesario tener las nociones precisas para poder entender y seguir caminando, es decir, esa idea del origen nos ayuda a construir nuestra vida en sociedad.

Estábamos hablando de la importancia de la educación, de unir fuerzas para concienciar a las personas en la conservación de nuestra Tierra ¿se te ocurre alguna iniciativa concreta para a través del arte llegar a las personas y hacerles participes de todo esto?

Ideas concretas sí se me ocurren varias cosas, ahora mismo estamos trabajando desde el I+D al que estoy vinculada en la Universidad Complutense con un proyecto que se llama Tramamundi que tiene un lema es que es “Diversidad para la Biodiversidad” para la conservación. Es decir, es necesario conocer también las culturas de los otros, tenemos que aprovecharnos de las cosas buenas que tenemos de cada cultura, por ejemplo dentro de este proyecto tenemos una experiencia piloto en la que trabajamos con el caso de India. En India, en su mitología existen unos geniecillos que habitan en los árboles, dan vida a los árboles y cuando las mujeres quieren tener un hijo van a ese árbol a pedirle fertilidad y el geniecillo atrapa la fertilidad de la mujer para poder florecer. También tienen una cosa muy bonita, una especia de hadas que aparecen abrazando a los árboles y a partir de ahí surge un movimiento a partir de los años 70 en el que las mujeres abrazando a un bosque consiguieron salvarlo. Ese tipo de experiencias de otras culturas van encaminadas a una mejor convivencia con el entorno, con el medio ambiente.

Y por último, ¿qué significa para ti la naturaleza?

La naturaleza es todo, nosotros también somos naturaleza, aunque para mí es un concepto un poco complejo. Una expresión que se usa mucho y que hacías tú también referencia era el medio ambiente, el medio ambiente es todo, es el medio en el que tú puedes vivir porque estableces relaciones con todo lo que te rodea y el arte ayuda a construir ese lugar donde poder habitar. Eso es el medio ambiente, un lugar en el que se puede habitar y en el que te relacionas con todo lo que te rodea, con las colores, las hormigas, contigo, con todos nuestros semejantes.

Macarena López-Hidalgo Moreu

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