LandsCare nació en 2014 a partir de la iniciativa de dos socios, Gonzalo Zulueta y Pablo Martínez de Anguita, a los que luego se uniría José Manuel Centenera, que veían la necesidad de crear una red social especializada en la conservación de la naturaleza. A lo largo de estos últimos 4 años creamos el app de LandsCare  (entre otros) para estructurar dicha red social a la par que dotar a viajeros de una guía para descubrir y compartir la naturaleza y a sus custodios alrededor nuestro. Un año más tarde, en la primavera de 2015 el Papa Francisco publicó su encíclica Laudato Si sobre el cuidado de la casa común. Dedicamos un post a celebrarlo. Especialmente nos entusiasmó por la relevancia con nuestro trabajo como incipiente red social el punto 219: “A problemas sociales se responde con redes comunitarias, no con la mera suma de bienes individuales: «Las exigencias de esta tarea van a ser tan enormes, que no hay forma de satisfacerlas con las posibilidades de la iniciativa individual y de la unión de particulares formados en el individualismo. Se requerirán una reunión de fuerzas y una unidad de realización». La conversión ecológica que se requiere para crear un dinamismo de cambio duradero es también una conversión comunitaria”.

Hace dos años recuerdo una conversación con un amigo querido, D. Javier Martínez, Arzobispo de Granada. Le expliqué nuestras dificultades  intentando crear una red de millones de usuarios. Me dijo una frase que no puedo olvidar:  Ni siquiera Jesucristo en toda su vida en la tierra creó tal red… Es más, tú lo que quieres crear no es una red sino una COMUNIDAD. Al principio no entendí bien a qué se refería. Pero depués fui comprendiendo sus palabras que tuvieron entonces un cierto tono profético. La mayor comunidad del mundo es la Iglesia Católica, y no es una red. En una comunidad, no sólo nos unen unos valores (esto también lo puede tener una red social temática), sino que cada uno de los miembros le importa y quiere de veras al resto. Juan Pablo II decía que cada uno es un pensamiento de Dios, un latido del corazón de Dios. Afirmar esto es decir que tú tienes un valor infinito, que Dios cuenta con tu irrepetible individualidad.” Para nosotros, los que hacemos LandsCare,  saber que cada uno de nosotros es un alguien especial, que tiene un don sagrado para si mismo y para los demás, nos permite  dar una nueva dimensión a la conservación y a nuestro trabajo. Benedicto XVI lo explica así: “La naturaleza es expresión de un proyecto de amor y de verdad. Ella nos precede y nos ha sido dada por Dios como ámbito de vida. Nos habla del Creador y de su amor a la humanidad. Está destinada a encontrar la «plenitud» en Cristo al final de los tiempos. También ella, por tanto, es una «vocación». “

Pasar de red social a “comunidad” es pasar de ser “emprendedores sociales” ( que nos gusta serlo)  a seguir una “vocación”. Y así ha sucedido. Hemos querido “convertir” LandsCare y transformarla en una herramienta al servicio de la Iglesia Católica, que es una comunión de amor,  para que en consonancia con la reciente encíclica del Papa Francisco Laudato Si, la Iglesia, pueda  también contar con un instrumento adicional para “convertirse”  en un potente agente de cuidado por lo que nos rodea. LandsCare pretende ser una  ayuda, como dice el Papa Francisco, a “percibir que cada criatura cantando el himno de su existencia es vivir gozosamente en el amor de Dios y la esperanza” (LS85)  y desde ahí tomar partido activo por la conservación y el cuidado de nuetra Casa Común.

LandsCare hoy sigue siendo tan sólo una pequeña comunidad, un grupo de amigos que quisieron poner su trabajo al servicio de un mundo más bello y justo. Hoy al hacer la revista LandsCare de Iglesia y Medio Ambiente, hemos sido testigos de como se han unido decenas de personas que quieren colaborar y compartir su experiencia y concimiento sin pedir nada a cambio. Especialmente agradecidos estamos a la Universidad Eclesial de San Dámaso y a la Fundación TALGO que hacen posible esta nueva etapa. Y por ello tenemos la esperanza de que esta vez sí estamos construyendo como mencionaba el Papa Franciso desde la conversión ecológica que se requiere para crear un dinamismo de cambio duradero ( y que ) es también una conversión comunitaria”.

La Iglesia Católica es no sólo la mayor comunidad del mundo, sino también la mayor organización global. Por eso queremos llegar a todos los cristianos del mundo, prara animar esta conversión ecológica; pero no sólo a ellos.  Como el Papa Francisco  afirmó en su Misa de entronización allá en el 2013: “La vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos”. 

Te invitamos a que te unas a LandsCare y leas desde estas Navidades 2017/18 nuestra revista, tanto si tienes afinidad, gusto o pertenencia por la Iglesia como si lo que te importa es el lamentable estado en el que se halla el mundo. Con nuestra “conversión” ganamos todos. Esperamos que en nuestros contenidos de la revista encuentres razones para comprometerte cada día con la defensa de la naturaleza, que descubras tu “vocación” y ésta te lleve a  “movilizar un cuidado generoso y lleno de ternura…”

 

Pablo Martínez de Anguita, Gonzalo Zulueta y José Manuel Centenera.

Fundadores de LandsCare

ver revista en www.landscare.org/revista1