RESEÑA | MANUEL MARTÍN y PAULA GARCÍA

Orquídea tribu epidendrum


Las orquídeas muestran cómo la sociedad es engañada muchas veces al servicio de la inteligencia de otros. Esto se debe a que como las orquídeas necesitan engañar a insectos, como la abeja o una mosca, para poder polinizarse, el ser humano se alimenta de conocimientos de otros engañándolo para poder sobrevivir en sociedad. Por tanto vivimos en un mundo que se pseudo-alimenta de otras especies.

Cabe destacar que las orquídeas están dispersas en la jungla, por tanto no ven donde hay una cerca. Esto se puede comparar al hecho de que los seres humanos vivimos en diferentes continentes, y no vemos a la otra raza como igual. Por tanto el hecho de “polinizarse” para el ser humano es aprender de otras culturas, de otros modelos de vida y de su propio conocimiento sobre cosas que uno no llega a entender.

Ese sería el mundo ideal, aquel que sepa de todo porque todo esté globalizado, pero solo unos pocos consiguen ese conocimiento, así como las orquídeas, solo unas pocas consiguen engañar a los insectos para poder polinizarse. La naturaleza es muchas veces más sabia que el ser humano, y esto se ve en simple maneras como el hecho de poder reproducirse atrayendo y engañando a insectos.

Reflexión sobre las orquídeas – Edward Jay Epstein