Paula García

OPINIÓN | Paula García Calderaro

Bailadora de Jota Aragonesa en la Casa de Aragón del Henares

¿Qué relación tienen el baile y la naturaleza? Desde luego, la danza y las ciencias naturales son tan bonitas como la naturaleza. El baile fue una de las principales formas de expresión social del ser humano. Primero se utilizaba para pedir favores a los dioses, que eran los que proporcionaban alimento. El baile expresaba y expresa alegría, felicidad, tristeza, e incluso la muerte. La danza siempre genera sentidos, tanto estéticos como de conocimiento, y está directamente conectada con la naturaleza y el medio ambiente. Establece una relación abstracta con las fuerzas de la naturaleza y las divinidades. La naturaleza en todo su ser tiene presente música (como puede ser el cantar de los pájaros o el sonido de los grillos), que es el elemento principal y más importante del baile. 

Otra similitud a destacar es el movimiento o la forma de desplazarse, en el caso de los animales. Pues bien, ¿cuántas veces hemos visto a un animal y hemos pensado que parecía que estaba bailando? La forma en que los humanos nos desplazamos por el escenario para convertir esos movimientos en baile y arte son los mismos movimientos que vemos reflejados en la naturaleza.

Tanto el baile como la naturaleza son cosas hermosas y un regalo de la vida. Ambas son una manera de evadirse, o eso me ocurre a mí. Si te adentras en la naturaleza, te olvidas del mundo, te centras tanto en la belleza que supone, que te olvidas de tus problemas. Lo mismo ocurre con el baile. Cuando bailo, no existen las preocupaciones, es un momento para disfrutar y para conectar con uno mismo y con tu yo interior.

Qué bello es poder y saber expresar ideas, pensamientos, sentimientos, a través del baile, sin decir ni una sola palabra. ¿Por qué en muchas culturas se utiliza el baile para comunicarse o para relacionarse, si podemos comunicarnos con la palabra? A mi parecer, el baile es una de las maneras más bellas que tenemos de comunicarnos. Es impresionante cómo podemos llegar a saber si lo que se expresa es alegría, euforia, tristeza, o cualquier estado de ánimo, en función de los movimientos que se hagan. Cuando bailo siento que puedo con todo, que toda la vergüenza que suelo tener en mi día a día, desaparece en el escenario. Al final consiste en eso, en transformarte, en conseguir sentir que puedes con todo y que, sobre todo, te sientes libre haciendo lo que haces.

Bailar es ser libre. Bailar es sentirse en paz con uno mismo, igual que pasa cuando vas al campo o a la sierra y desconectas de la ciudad, te evades de todo. Es una forma de poder expresar cómo te sientes cuando no sabes decirlo con palabras, porque la palabra no es la forma más fácil de comunicarnos.  

Una noche en Calatayud. Casa de Aragón del Henares. DANDOLO TODO JOTA