Por Samuel Rivera, PhD. Investigdaor de la Utah State University.

El calentamiento global es producto de la acumulación de gases en la atmósfera, como resultado de las múltiples actividades antropogénicas. La quema de combustibles fósiles, principalmente los originados del petróleo como la gasolina, diésel, kerosina, etc., son los principales contribuidores (80%), pero también están los desechos industriales de las fabricas. La deforestación, quema e incendios forestales, produce el otro 20% de las emisiones. Como esta diseñada la atmosfera, es que actúa como un filtro, deja pasar ciertas formas de radiación solar y una vez golpean la superficie terrestre, estas rebotan de regreso a la atmosfera y son liberadas de nuevo al espacio. Sin embargo, con la capa de gases, principalmente dióxido de Carbono (CO2) y metano, generados en la superficie, estas radiaciones se atrapan por debajo de la atmosfera, produciendo un calentamiento global que ha venido aumentando exponencialmente desde la revolución industrial en los años 1800.

Los bosques, o las plantas leñosas, actúan como depósitos de Carbono (CO2) ya que descomponen el CO2, toman el C y lo incorporan en la materia leñosa, que esta compuesta por un componente orgánico llamado Lignina y lo incorporan en el tronco, ramas y raíces (toda la materia leñosa) y expulsan el Oxigeno (O2) por las estomas de las hojas en el proceso de fotosíntesis. El humano, por lo contrario, necesita oxigeno, O2, para sus procesos de respiración y síntesis de alimentos y expulsa CO2, que al final va a contribuir al engrosamiento de la capa de gases productora del calentamiento global. El aumento de casi a 7mill millones de personas en el planeta, ha aumentados las emisiones, al igual que sus necesidades de alimentos.

A través de nuestra corta vida, relativamente, hemos sufrido el calentamiento global de alguna forma. Hasta ahora hemos visto como la temperatura ambiente ha ido en aumento. Cuando antes teníamos unos climas mas fríos y ahora son mas cálidos. Los cambios en las temperaturas de los océanos han traído cambios en los patrones meteorológicos significativamente, que ha aumentado la frecuencia y severidad de huracanes, ciclones, mientras que ha reducido las lluvias y ha aumentado la temperatura en algunas zonas. Un aumento de 1-2 grados C, a nivel global ha provocado un derretimiento de los casquetes polares y un aumento del nivel del mar, ha provocado un aumento de las enfermedades, una reducción ene la producción de alimentos y ante un aumento evidente, ya no se habla de reducción del calentamiento global sino de adaptación, ya que se necesita hacer un acomodamiento de básicamente todo lo que hacemos a diario de lo que hacemos. Las consecuencias podrían ser catastróficas, desde que van a desaparecer algunas ciudades cerca de la línea de costa, hasta que algunas áreas fértiles para agricultura van a desaparecer. En el caso de las especies de plantas y animales estas, se están moviendo a pisos altitudinales superiores, buscando una compensación en el aumento de la temperatura.

Los que niegan el calentamiento global tienen varios argumentos, entre ellos: aducen que el clima es cíclico y que fluctúa en el tiempo. Las eras geológicas duran cientos de años, y los humanos vivimos apenas solo 100 años, por decir un numero, y esto es mínimo. Este grupo de científicos, dicen que estamos pasando un ciclo de altas temperaturas y bajas precipitaciones, y que esto cambiará en 100, 200 o 300 años. Pueda ser, pero también pueda ser que están sucediendo las dos cosas al mismo tiempo. El caso que el clima esta cambiando y esta teniendo efectos negativos en la humanidad y eso no se puede negar.

Hace algún tiempo, la Organización de las Naciones Unidas ha desarrollado la idea de REDD (Reducción de las Emisiones por Deforestación y Degradación) con la idea de financiar la deforestación evitada. En otras palabras, la idea es pagar para que no se deforesten los bosques. El concepto consiste en que los países desarrollados pagarían a los países localizados en la banda tropical, por detener la deforestación. El inconveniente con esto, es que la deforestación solo representa el 20% de las emisiones enviadas a la atmosfera. Entonces, ¿Qué hacemos con el otro 80% de las emisiones producidas por las industrias y la quema de combustibles fósiles? Bueno, una tecnología reveladora, ha sido la inyección de CO2 en el subsuelo. Una tecnología que muchas empresas de USA, y Europa lo están haciendo a un costo estimado de $22 por tonelada métrica. Buenos ejemplos han mostrado que las emisiones de fábricas, se están revirtiendo al suelo, evitando así que vayan a acumularse en la atmosfera. Esta técnica innovadora ofrece un gran alivio a la industria que contamina día a día.

Existen básicamente 3 métodos de inyección de CO2: la primera es usando pozos de inyección: son pozos construidos para inyectar grandes cantidades de CO2 en el suelo. La segunda es a través de usar pozos ya existentes y que han sido abandonados. En lugares como los estados de Texas y Pensilvania, en Estados Unidos, existen miles de pozos abandonados, de los cuales la industria de hidrocarburos ya tiene documentadas sus localizaciones y detalles. Estos pozos eran de agua, de gas natural o petróleo y pueden ser usados para las inyecciones.  La tercera forma de inyección de CO2 en el suelo es hacer perforaciones submarinas, siendo el Mar del Norte la localización preferida por los científicos. Esta ultima es, según algunos estudios, la que podría causar mayores riesgos ambientales: como fugas de CO2, que potencialmente podrían provocar la acidificación de los océanos.

La forma de almacenamiento en los tres sitios potenciales de inyección es a través de un método que se conoce como “atrapamiento residual” y consiste en básicamente en 2 métodos: “atrapamiento soluble” en el cual el CO2 se diluye en agua, y el segundo es: “atrapamiento mineral”, en el cual el CO2 se mineraliza y se convierte en roca natural que minimiza las posibilidades de fuga, ya que se espera que nunca salga a la superficie.

El gran problema en los tres métodos de inyección es el costo asociado y el segundo es las fugas potenciales. Sin embargo, estudios recientes demuestras que su almacenamiento es totalmente seguro y que puede durar hasta mil años o hasta 10 mil, y que no se debe comparar con el almacenamiento de desechos nucleares radioactivos que tienen un riesgo altísimo de contaminación.

De continuar implementando esta técnica, la humanidad va a detener la acumulación de CO2 en la atmosfera y se va a detener y/o revertir el cambio climático a su forma previa a la revolución industrial.

Fuentes:

  • https://www.nature.com/articles/ngeo896
  • https://www.carbonbrief.org/around-the-world-in-22-carbon-capture-projects
  • https://www.carbonbrief.org/swiss-company-hoping-capture-1-global-co2-emissions-2025
  • https://www.carbonbrief.org/around-the-world-in-22-carbon-capture-projects