Todos los veranos nos encontramos con noticias sobre incendios forestales. Es un grave problema ya que se tardan décadas en recuperar una zona forestal quemada, no sólo desaparece su valor paisajístico. Las zonas forestales se encargan de regualar el ciclo de lluvias, mejoran la calidad del agua, protegen los suelos de la escorrentía, son cobijo y alimento a infinidad de especies animales y vegetales, absorben dioxido de carbono, protegen el equilibrio ambienta y purifican el aire.
La forma de combatirlos ha cambiado mucho desde 1955 año en el Ministerio de Agricultura se crea el Servicio de Defenda de los Montes. Hoy en día se combinan el tradicional batefuegos con la incursión de la más puntera tecnología:drones antiincendio, uso del big data, camaras de infrarojos…