Bosque de Pagoeta

Uno de los parajes más destacados de la geografía guipuzcoana es el monte de Pagoeta (678m) el cual se encuentra situado en el área de los municipios rurales de Aia y Laurgain. Situado a tan solo 10 km de Zarautz y Orio, es un lugar preferente para aquellas personas que decidan hacer turismo en la costa vasca.

Pagoeta, es un Parque Natural que abarca una superficie de 2860 hectáreas y se caracteriza por la majestuosidad del monte, aunque la mayoría de los terrenos que forman el parque tienen un gran valor ambiental, siempre ligada a la actividad del caserío. Podemos decir que representa un buen ejemplo de paisaje humanizado y de explotación tradicional, a lo que se añaden elementos específicos destacables.

El Parque Natural destaca por la frondosidad de su bosque, distribuido en amplias superficies que provocan el deleite de los visitantes. Especialmente en otoño, cuando las hojas que decoran el paisaje cambian de tono para mostrar una cubierta de variado colorido. Aquellos que sean vascoparlantes no tendrán dificultad en identificar el tipo de árbol predominante en la fronda, puesto que en Euskera ‘pagoa’ significa haya.

El bosque de hayedos se localiza en la zona umbría de la sierra, el mayor de ellos es el que cubre y protege las laderas de orientación norte del Ernio pero también podemos encontrarnos otros más pequeños intercalados entre pastos y matorrales. Pero, en este próspero parque también florece otro tipo de vegetación. Los bosques en vaguada estan dominados por el roble con alisedas en los fondos que combinan con setos, bosquetes y prados formando un conglomerado rico de hábitats y especies. Otra vegetación interesante para la contemplación son las especies asociadas a los roquedos calizos, típicos en la zona, en los que nos encontramos endemismos pirenaico-cántabros localizados principalmente en la cresta del Ernio. 

En Pagoeta predomina la fauna local, podemos encontrarnos aves con especies típicamente montanas como el verderón serrano o el bisbita ribereño-alpino además de las aves carroñeras que rastrean la zona. El parque también tiene mamíferos como el jabalí, el gato montés, la garduña, el tejón o la rata de agua, así como el corzo, cuya presencia se debe a las reintroducciones realizadas en los últimos años.

Fragua de Agorregi

Si visitamos este parque, no podemos dejar de lado la visita a la ferrería de Agorregi, una reconstrucción de una fragua mayor del siglo XV que utiliza la fuerza hidráulica como fuente de energía. La función principal de esta forja, fue la de conseguir tochos de hierro que luego eran enviados a ferreterías menores para su forjado. Se suelen organizar visitas guiadas en las que se puede contemplar una demostración del funcionamiento del edificio, una auténtica experiencia visual para los visitantes del parque.

Finalmente,  lo largo del valle podemos encontrar las huellas de ocupación humana  lo largo de la historia, tanto en establecimientos destinados a la fabricación de elementos de uso diario como el carbón vegetal o las neveras (elurzuloak), que nos muestran cómo se las arreglaban antaño, cuando no existían frigoríficos, para la obtención del “frío” acopiando nieve en invierno en oquedades preparadas al efecto. También se pueden ver huellas de ocupación prehistórica como dólmenes (Otagain, Olarteta, Zaingo), túmulos (Muzin, Arreta…) y yacimientos importantes en cuevas (Erratia y Amalda en el valle de Alzoralas).