Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación han ardido 56.500 hectáreas en lo que llevamos de año.

Luis López//

Las altas temperaturas, la sequía y las fuertes rachas de viento han convertido las zonas forestales de España en una mecha en constante riesgo de prender. Incendios como el de Gran Canaria, con más de 1500 hectáreas calcinadas es solo uno de los numerosos fuegos originados en el país que han supuesto tanto un desastre medioambiental como social. La Unidad Militar de Emergencia (UME) y los cuerpos de bomberos del país luchan por controlar los fuegos tratando de minimizar el daño ambiental en una temporada de alto riesgo.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación las cifras de este año cuadriplican a las del curso anterior. En 2018, entre el 1 de Enero y el 28 de Julio habían ardido alrededor de 12955 hectáreas, una cifra muy inferior a la de este 2019, con más de 56.500 hectáreas en el mismo período de tiempo. Esta diferencia respecto al año pasado se debe a la alta humedad que poseían los bosques por las lluvias durante abril de 2018. Este año, la sequía ha aumentado el riesgo de incendio en el país. Respecto a la última década las más de 56.500 hectáreas se sitúan dentro de la media de hectáreas incendiadas, siendo inferior a años como 2017- más de 100.000 hectáreas- o 2012- superando las 150.000 hectáreas-.

Para evitar la aparición de nuevos focos de siniestro; como cada año, se conciencia para evitar fumar en zonas de riesgo; no arrojar basura, especialmente vidrios y no realizar fogatas. A pesar de todas las medidas preventivas, la mayor parte de los incendios son provocados accidentalmente o deliberadamente por el hombre.