Los bosques sagrados en Sierra Leona son los últimos fragmentos de bosques primarios (extensiones considerables de masa forestal que han permanecido intactas, es decir, que nunca han sido explotadas, fragmentadas, o influidas por el ser humano) prácticamente no han sido objeto de estudios científicos. Gran parte de la sociedad sierraleonesa considera que los bosques sagrados están habitados por espíritus. Este carácter sagrado ha garantizado una elevada protección y una buena conservación de estos hábitats. 

Los beneficios de los bosques sagrados pueden ser ecológicos, culturales y económicos. Ecológicamente, ayudan a proteger y purificar los recursos hídricos y mejorar la calidad del suelo. Son importante para la conservación de las reservas rivereñas ya que pueden funcionar como corredores para la dispersión de muchas especies. Son importantes para la conservación de la flora y la fauna debido a su papel como reservorios para la biodiversidad. 

Desde el punto de vista cultural, la distinción entre espiritual y los beneficios económicos debe ser hecha. Los bosques sagrados son una institución importante dentro de la sociedad de Sierra Leona; muchas tradiciones y ceremonias existen debido a estos bosques. Pueden considerarse marcadores históricos y arqueológicos. Los bosques sagrados también pueden tener valor económico. En alguno se permite a las personas recoger plantas medicinales o madera muerta que puede venderse en los mercados locales. En una escala global los bosques sagrados, como todos los bosques  fijan dióxido de carbono (CO2), evitando su emisión a la atmósfera y contribuyendo al calentamiento global. 

Se está llevando a cabo desde LandsCare en colaboración con la Universidad de Makeny la realización de un proyecto encaminado a su inventariación como reservorios para la biodiversidad. Para este proyecto nos estamos apoyando en un estudio realizado anteriormente, denominado “El papel de las sociedades secretas en la conservación de los bosques sagrados en Sierra Leona” 

El objetivo de esta investigación fue comprender y valorar los bosques sagrados en Sierra Leona. Los resultados revelaron la importancia de estos bosques, desde los puntos de vista ecológico, botánico y sociocultural. El inventario botánico mostró la alta biodiversidad de estas áreas, a pesar de sus pequeños tamaños y condiciones climáticas similares. 

Desde el punto de vista cultural, los bosques sagrados y las sociedades secretas forman parte de la sociedad de Sierra Leona. Ellos ejercen una influencia en la jerarquía, las reglas y las tradiciones de la sociedad. Si las tradiciones se debilitan, los bosques sagrados podrían comenzar a utilizarse para otros objetivos; pero al mismo tiempo, algunas de estas tradiciones perpetúan temores locales y formas de esclavitud, especialmente en las mujeres. La razón por la que los bosques sagrados siguen protegidos a pesar de la alta demanda de recursos es por el fuerte sistema de creencias de la sociedad. Estos valores tradicionales han influido en la actitud de los seres humanos garantizando su protección. Esta conservación – se basa en el significado que estos bosques tienen para la población local. 

Cualquier política internacional podría entonces considerar estas sociedades como sus mejores socios en la preservación de estos hotspots de la biodiversidad. Sólo a nivel educativo habría que centrar que las sociedades secretas locales cambien algunas prácticas sin cambiar los valores profundos de respeto hacia los bosques. Los organismos internacionales podrían trabajar en cooperación con gobiernos, organizaciones no gubernamentales pro derechos humanos y del medio ambiente, con las tribus y sociedades rurales, para asegurar la protección de estos Habitats mediante la mejora de todos los valores positivos que poseen. 

Los resultados del estudio sugieren que – de acuerdo con el principio básico de la subsidiariedad – las agencias nacionales deberían limitar su actuación a las funciones educativas, así como al seguimiento y realización de un inventario de estas áreas. Que los grupos locales realizan su tarea de conservación correctamente. 

También para su mejor identificación sería necesario la realización de mapas y estudiar su ecología, fauna y flora. Esto se haría mediante un sistema de inventarios coordinado entre los diferentes países de África. 

Pablo Martínez de Anguita