Un pueblo, un reino… en el que parece que se haya parado el tiempo. A tan solo 30 km de Madrid, este pequeño rincón se presenta como un viaje al pasado.

Al llegar a Patones encontrarás un museo al aire libre de la pizarra, una forma de apreciar la arquitectura negra de este municipio a través de los lugares más emblemáticos de la localidad y los rincones inesperados que nos ofrece este peculiar paraje. Este es el hilo conductor para descifrar las formas de vida y el Patrimonio Cultural.

¿Qué es la arquitectura negra? Es un distintivo de la arquitectura de Patones de Arriba y de la Comunidad de Madrid. Según los expertos, mediante esta denominación se conoce un tipo de arquitectura rural que emplea como elemento constructivo principal la pizarra, roca muy abundante en la zona. Casi todos los edificios de Patones de Arriba están levantados con este material, incluso las construcciones y reconstrucciones llevadas a cabo en las últimas décadas del siglo XX.

El Pequeño Reino de Patones ofrece paseos entrañables, hoteles y alojamientos rurales, restauración de calidad, comida, cocina, vino, cordero y carne, rutas de senderismo y cicloturismo, exposiciones, artesanía y rutas guiadas, yacimientos arqueológicos y un amplio patrimonio arquitectónico. ¡Te invitamos a descubrirlo!

Pero además, ¿conoces la Leyenda de Patones?

El nombre de  Patones proviene del apellido que tenían sus fundadores que era Patón. Hasta el siglo pasado el pueblo se llamó Los Patones en alusión a sus primeros habitantes.

La  noticia de esos primeros fundadores de Patones se da en Uceda en un padrón de 1527 en el que se enumeran los vecinos que contribuyeron en la reparación de un puente sobre el río Jarama y que tenían el apelllido Patón. Posteriormente, en 1555 hay un nuevo padrón que se conserva en el Archivo de Simancas que menciona la alqueria de la Hoz de los Patones (hoy Patones de Arriba) integrada por 7 vecinos.

Cita al mismo tiempo la alquería de los Pradales que hasta casi nuestros días era considerada por la leyenda como el origen del actual Patones, lo cual es falso, pues las dos poblaciones fueron habitadas al mismo tiempo.

Los habitantes de los Pradales se bajaron a Patones en fechas desconocidas que algunos situan en el Sigo XVIII.

Se puede decir entonces que Patones nació entre 1527-1555 y ya en 1687 aparece la existencia del Rey de los Patones. Se trata de la visita que hizo el Rey al Cardenal Moscoso a su paso (1653) por Torrelaguan para pedirle la construcción de una ermita en el pueblo.

El Rey era una especie de alcalde ojuez de Paz, y como dicen los documentos clásicos, sería un anciano que administraba justicia entre los vecinos. Se dice que cuando el rey Carlos III se dirigía  a estos personajes lo hacía refiriéndose al rey de los Patones.

En el S.XIX también será importante la guerra de la Independencia que, según la leyenda no había afectado al pueblo.

Se pensaba que debido a su situación había quedado oculto y no había sido visto por los franceses. Esto no sólo es falso, sino que existen documentos en el archivo municipal que dan cuenta de los tributos pagados a los destacamentos franceses cercanos: en concreto hay un legajo que muestra el pago de una vaca y la asignación de 50 libras de carne al destacamento francés de Torrelaguna.

¿Qué ver en Patones? A continuación te ofrecemos una visita guiada por el pueblo:

Antigua ermita-Oficina de turismo

En 1653 era un ermita con campanario hecha con piedra y cal. Un siglo después se convertiría en Iglesia (1753). Tenía varios retablos y había imágenes de San José, Virgen del Carmen, Virgen de las Candelas, Patrona de Patones….

Algunas de la imágenes desaparecieron con la guerra civil.Este edificio dejó de ser utilizado como iglesia tras el traslado de la población a  Patones de Abajo.

Quedó entonces abandonado hasta que se acomete su restauración, abriendo  sus puertas al público en 1998 como CITECO. (Centro de Iniciativas Turísticas, educativas, culturales y de Ocio.) y conservando una pequeña capilla con una imagen de la Virgen de las Candelas.

 

Museo-Aula Geológica

Situado en una antigua casilla de Campoalbillo del Canal de Isabel II rehabilitada en un paraje de extraordinario valor geológico; podemos disfrutar de una colección de rocas representativas de la zona; de paneles explicativos y de diversas reproducciones de la Cueva del Reguerillo, Fósiles, etc.

 

Senda ecológica de El Barranco

Camino de gran belleza paisajística que une los núcleos de Patones de Arriba y de Abajo, recientemente acondicionado para el senderismo lo que permite disfrutar de este atractivo entorno a pie, y sin la molestia de coches u otros vehículos a motor.

 

Dehesa de la Oliva

En este entorno privilegiado es fácil encontrar en escaso recorrido varios enclaves de especial interés: El Pontón de la Oliva, el Canal de Cabarrús, la Cueva del Reguerillo y la ermita de la Virgen de la Oliva, además de atractivos paisajes. Se accede por la carretera que une Patones de Abajo con la presa del Atazar, a unos cinco kilómetros del pueblo por un desvió a la derecha que conduce directamente a la presa.

Embalse del Atazar

Se sitúa sobre el río Lozoya, en una zona de pizarras. Se accede por la carretera que une Patones de Abajo con el pueblo del Atazar, a unos once kilómetros. Se construyó entre 1965 y 1971, y es la más grande de la Comunidad de Madrid con una capacidad de 426 hectómetros cúbicos, lo que supone un 80% del agua embalsada en este río y el 46% del agua embalsada en toda la Comunidad de Madrid.

¿Cómo llegar a Patones?

En coche, por la A-1, hasta la salida 50. Luego incorporarse a la N-320 hasta encontrar la M-102 en Patones.

En transporte público, con el Servicio de Autobuses de ALSA, la línea 197.

Fuente: Página web de Patones